El Gorila, contra lo que puede parecer por el apodo que lleva y que nadie sabe cรณmo se ha ganado, no mide mรกs de un metro y sesenta y siete centรญmetros. Tiene los hombros grandotes, los antebrazos extremadamente peludos, en contraste con un crรกneo visible desde la luna, los nudillos como las bolas de un toro de lidia y una panza cervecera que resulta, como mรญnimo, procaz a la vista y gelatinosa al tacto.
No sabemos cรณmo se llama, asรญ que en el barrio todos le decimos El Gorila.
Pedrito, tambiรฉn conocido como El Cachorro, parece creado para ser su antagonista en un programa de humor. Es alto, altรญsimo, casi rozando el metro noventa, flaco como un fideo, con lentes redonditos y un gorrito estรบpido que le da un aire de Wally, pero tan alto que todos sabemos siempre dรณnde estรก, o al menos dรณnde no estรก.
โTe dije que no โreafirma El Gorila, instalado en su tozudez poco lรบcida.
โGorila, no seas ortiva. Necesito la merca. Por favor. Sabรฉs que te pago. Lo sabรฉs.
โยฟCuรกnto te falta?
โMe faltan veintidรณs lucas para un papel.
โNah. Mucho. Salรญ, despejรก la vereda que no me entra la gente al boliche.
El Gorila custodia la entrada a un aguantadero infame que se conoce como โNada de ratisโ, donde, para sorpresa de los menos suspicaces, la policรญa nunca viene. No es el dueรฑo, pero se encarga de elegir a los menos zaparrastrosos y menos borrachos, a fin de mantener la clientela selecta y exclusiva. Y de paso, comercia sustancias fumables, aspirables, tragables con agua y, a veces, inyectables.
โLa merca no es mรญa, Cachorro. ยฟSe lo vas a explicar vos a Juancho?
โTe juro que maรฑana te pago lo que falta. Es que tengo una historia hoy, y si no me doy un nariguetazo no creo que se me dรฉ. No tengo labia, Gorila.
โA mรญ me parece que tenรฉs un montรณn de labia.
โCon vos, que sos pelado y feo โEl Gorila frunce la boca y cierra los puรฑosโ, pero con una pendeja linda parezco mudito. No sรฉ quรฉ decirles. Y esta me encanta, chabรณn. Dale.
โDije que no.
El Cachorro parece resignado. Se aparta de la puerta, y exhala un aliento vaporoso que certifica el invierno, el mes de Julio y la nariz enrojecida. Enciende un cuarenta y tres setenta, cuya combustiรณn huele a alfalfa quemada, y se distrae con el halo de agua de las farolas vecinas.
โCachorro โdice, inesperadamente, el guardiรกn del paraรญso โ. Venรญ.
โยฟQuรฉ pasa?
โยฟVos no sos el hermano de la Griselda? La alta, la de las tetas grandotas.
โParรก, no te pases que es mi hermana. ยฟQuรฉ pasa?
โCreo que te puedo dejar medio papel, con esos veintidรณs a deber, pero me tenรฉs que hacer la gamba en una cosa.
โSi faltan veintidรณs es por un papel.
โยฟY la comisiรณn por prรฉstamo quรฉ?
โยฟQuรฉ comisiรณn? No seas ladri.
โYo no pongo las reglas.
Pedrito resopla.
โยฟQuรฉ querรฉs que haga?
โQuiero que me hagas la segunda con tu hermana. Que venga conmigo a tomar una gaseosa o algo.
El Cachorro lo mira. Sabe que Griselda en la puta vida se va a comer semejante bicho.
โEs mi hermana, no una vaca. No le puedo decir lo que tiene que hacer.
โยฟQuerรฉs la merca o no?
El silencio se instala entre los dos. Se miran a los ojos. El Gorila parece un busto de yeso. El Cachorro, un perrito que espera que le lances la pelota.
โBueno. Dame la merca y maรฑana le digo a mi hermana.
โNo. Llamรก a tu hermana y que venga.
โยฟAhora?
โAhora.
โEstรกs laburando.
โMe chupa un huevo.
Otros veinte segundos de silencio. El Cachorro se aleja unos pasos, y conferencia por telรฉfono durante varios minutos.
โDice que viene en una hora, pero que quiere el otro medio papel.
โBueno. Venรญ en una hora con ella y te lo doy.
โNo, lo mรญo ahora, que no llego a buscar a mi minita.
Nuevamente el silencio.
Hostil.
Largo.
Finalmente, El Gorila sonrรญe.
Le extiende la mano, y luego de estrechรกrsela, El Cachorro encuentra en su palma un papelito doblado.
Se da media vuelta, y caminando a paso marcial se aleja del โNada de ratisโ. Ya imagina los electrones blancos por dentro de su nariz. Se deleita anticipadamente con la locuacidad y las chances de รฉxito.
Piensa en Griselda, que le cortรณ en seguida porque estaba garchando con su novio.
Sabe que maรฑana, El Gorila le romperรก la jeta.
โNo importaโ, piensa. โYa tengo los polvosโ.

Federico Firpo Bodner, tambiรฉn conocido comoย Pilo, oย Pilux, es, por definiciรณn y elecciรณn, Rioplatense de nacimiento. Naciรณ en Montevideo, Uruguay, en marzo de 1973. A finales de 1974 su familia se instalรณ en Buenos Aires, donde residiรณ hasta mayo del aรฑo 2000, fecha de su traslado a Barcelona, en donde vive actualmente.
Lector insaciable y escriba aficionado desde la niรฑez, el autor se declara seguidor incondicional de muchos autores. Por nombrar a algunos, citaremos, cรณmo no, a Gabriel Garcรญa Mรกrquez, Julio Cortรกzar, Paul Auster, Roberto Arlt, Felisberto Hernรกndez, Macedonio Fernรกndez, Manuel Puig, Mark Haddon, Eduardo Mendoza, Manuel Vรกzquez Montalbรกn, Raymond Carver, Truman Capote, Fedor Dostoievsky, Raymond Chandler, Patrick Rothfus, Brandon Sanderson y muchos, muchรญsimos otros y otras que en este momento se esconden en las trampas secretas de la memoria.
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